miércoles, 10 de junio de 2015

Paises latnos europeos, latinos americanos y del Mundo entero luchan por la paz

En un país, donde hablar de los piases progresistas de latino-américa, supone defender las dictaduras que rigen (dicen) esos paises.
No hay nada más lejano de la realidad, pues en todos ellos se ha escogido las formas de gobierno con unas elecciones las mas democráticas que darse puedan.
Distinto es decir que han dejado de ser el patio trasero de Norteamérica y que han hegemonizado su lucha contra el imperialismo capitalista, que subjuga y empobrece am los pueblos.

Decir que Cuba es una dictadura, no se sostiene por sí mismo, pues ha alcanzado un grado de cultura y de alcances sociales que no tiene parangón con otros países y ha servido para despertar la conciencia de los países indígenas y desarrollar sus fuerzas y sus bienes propios, en beneficio de sus ciudadanos

Tiranizar a Venezuela en pro de destruir los adelantos sociales y arrebatarles de nuevo sus riquezas naturales, que pertenecen a sus ciudadanos y con las cuales están ayudando a componer un continente unido en defensa de los más débiles y ayudar a crear un mundo más humano, donde cada ser sea considerado como parte soberana en lucha por la Paz y la Justicia.

Que Argentina defienda sus riquezas naturales y se libere de las cargas capitalistas, que dictadores sin conciencia comprometieron en beneficio propio y del capitalismo salvaje que a través de los fondos Buytre, la tenían esclavizada y empobrecida de por vida, su comportamiento es propio de los pueblos que luchan por su liberación.

No olvidemos paises como Uruguay, Nicaragua, Bolivia, Brasil y tantos otros en ese continente, que defienden los mismos derechos de sus pueblos y la creación de relaciones humanas en igualdad de condiciones.

En Panamá el encuentro de los países de la OEA de donde salieron reforzados los derechos de todos los países en lucha por los bienes sociales, sin primacías, ni imposiciones y en igualdad. E dicho encuentro colaboró con sus razones Cuba que por primera vez fué invitada por la mayoría de los países que componen la OEA y que tuvo que ser aceptada por los países que con su poderío se oponían.

Venezuela demostró no ser un peligro para Norte américa, como trataban de imponer esa teoría para justificar una invasión en defensa de una democracia que la ultra derecha de ese país solicita, sin tener en cuenta la actuación de sus piquetes y retirada de alimentos de las multinacionales que rigen las grandes superficies de audi-visión que mantienen en sus manos.

Como dato curioso para dar fin a estas deliberaciones observo como el presidente norteamericano se ausentó antes de la actuación de Cuba y de Venezuela.
Estas consideraciones en que me baso, están sustentadas por la prensa no amarilla de mi país, sino en mis investigaciones en las redes  de diferentes países de América latina.